De sexo se habla y se escribe mucho, mas de lo que se practica.
Esto no es una guía para practicar mas, pero puede ser que mis experiencias
te hagan sonreír, sonrojar o te ayuden a conocer mas sobre el tema, buscarle
nuevos puntos de vista, o aprender juntos sobre sexo, erotismo y placer.

jueves, 6 de enero de 2011

Faldas arriba

Up-skirt = up (arriba) skirt (falda) = falda arriba
Upskirt, en la jerga norteamericana, es un término que se refiere a la fotografía de la falda, a cómo se ve desde debajo de la falda de una mujer, a las imágenes desde ese punto la vista. Se incluyen fotos de la ropa interior de una mujer, de la entrepierna, o la exposición de su sexo o de sus nalgas. Por otra parte, un “upskirt”puede ser un video, una ilustración, o simplemente un punto de vista.
Mientras que las imágenes upskirt pueden ser capturados por consenso, muchos espectadores buscan este tipo de imágenes tomadas sin el consentimiento de la chica en cuestión.
La creación y la visualización de éstas son una forma muy común de voyeurismo, con mezcla de fetichismo.
Es natural que las mujeres en general expresen cierto pudor por mostrar la ropa interior, pero para las niponas, desde la antigüedad, enseñarlas era inaceptable. Su honor y su intimidad quedaba expuesta. Para ellas era inconcebible que alguien ajeno viera su ropa interior secándose al sol en un tendedero y menos aún colocarlas en un sitio al que cualquier hombre pueda tener acceso y sucumbir a la tentación de tocar las prendas.
Esta actitud tan férrea de proteger las bragas de las miradas indiscretas originó un fetichismo: el Panchira.
Según nuestra querida Wiki, la palabra Panchira es una combinación de otras dos, una de origen inglés: panties (bragas) y chira que en japonés significa vistazo u ojeada, sería el equivalente al término en inglés “upskirt”.
El Panchira consiste en retratar a las mujeres mientras su ropa interior se encuentra al descubierto. Se le adjudica el término al vistazo accidental de la ropa interior y también circulan versiones en la red que afirman que es una expresión coloquial usada por las mujeres japonesas, para advertirse unas a otras que sus prendas íntimas están siendo visibles.
Se aplica también a echar una mirada indiscreta a las bragas de una chica que quedaron al descubierto por descuido o accidente. Tales descuidos o accidentes son algo normal, si consideramos la longitud de las minifaldas, existe un muy alto porcentaje, yo diría una probabilidad del noventa y nueve por ciento, que al agacharse o sentarse, que una suave brisa levante la falda, o que otras personas hagan algo para verle las bragas de la chica sin su consentimiento.
Los japoneses emplean una gran cantidad de esfuerzo y tiempo buscando un atisbo mínimo de tela bajo las mini minifaldas que acostumbran a usar las adolescentes.
La juventud japonesa actual, al parecer mas que en otras culturas, está impregnada de transgresión hacia el honor mítico de sus antepasados. Las colegialas utilizan los uniformes de manera provocativa, algunas ni siquiera usan ropa interior y otras hacen todo lo posible por dejar al descubierto su “intimidad”.
A mí me resulta ridículo que las chicas digan sentir tanta vergüenza por verse sorprendidas en un Panchira, ya que, en apariencia, buscan estas situaciones, las provocan o al menos no tratan de evitarlas. No entiendo porqué les resulta tan ofensivo y necesiten ser avisadas por alguna amiga.
En realidad creo que esta generación nipona tiene la necesidad de exhibirse, disfrutan inclinándose para que quienes las rodean puedan disponer de la visión de sus jóvenes culos cubiertos por bragas con volantes y que les quiten fotos, gozan con la idea de que los hombres queden ardiendo de deseo por poseerlas, o al menos, se autogratifiquen observando la imagen que han capturada “sin autorización formal”.
Cada cual con sus gustos, sus fantasías y sus fetiches, pero no deberíamos ser hipócritas, tal vez “un poquito si” se les podría perdonar a las adolescentes, por aquello de la revolución de las hormonas y por no saber con exactitud cómo canalizar la sexualidad, pero también hay que recordar que las adolescentes de ahora no son como las de antes...

2 comentarios:

  1. la verdad es que hay que reconocerlo, todos los colaboradores del blog que me envían sus relatos para publicar tienen un don, escriben de tal forma que te ponen a cien, besos

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